24 Feb 2019

EL PAIS, 24 de Febrero 2019. Argentina tiene grandes reservas de gas. Eso debería ser una ventaja, y probablemente lo será en el futuro. Ahora es un dolor de cabeza. Una medida del Gobierno de Mauricio Macri, la Resolución 46 de 2017, destinada a estimular las inversiones en los yacimientos de Vaca Muerta (Patagonia), se ha convertido en un lastre para las cuentas públicas, mantiene unos precios del gas artificialmente altos, ha indignado a las empresas del sector y puede acabar en un pleito ante los tribunales internacionales.

La historia comienza durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Argentina empezó a importar gas licuado mediante buques cisterna que descargaban en el puerto patagónico de Bahía Blanca. Lo que debía ser una medida coyuntural se convirtió en una necesidad habitual a un precio elevado: el millón de BTU (aproximadamente 27,8 metros cúbicos de gas) se pagaba a unos 7,5 dólares, por el coste del transporte y porque los contratos se habían realizado a toda prisa y en condiciones desfavorables.

https://elpais.com/economia/2019/02/21/actualidad/1550766907_176590.html