13 Mar 2019
El País, 12 marzo 2019. La revolución del fracking va a cambiar el panorama energético mundial. En realidad, ya lo ha hecho, pero la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anticipa que lo va a hacer más en los próximos años, impulsando a EE UU a la cima de la producción mundial de petróleo. El organismo anticipa en un informe que el país que hasta hace poco era un importador neto de petróleo superará dentro de cinco años al segundo productor mundial (Rusia), acercándose mucho al primero (Arabia Saudí).
 
Otra de las conclusiones relevantes del informe Petróleo 2019 es que la demanda de crudo sigue creciendo de manera sostenida, a una media anual de 1,2 millones de barriles diarios, después de que el año pasado se alcanzará el récord de demanda de 100 millones de barriles al día. Por ahora, la AIE sigue sin detectar un máximo de demanda. Este aumento se explica por los productos petroquímicos y la aviación, sobre todo en Asia y EE UU.
 
“EE UU lidera cada vez más el crecimiento en la oferta de productos petrolíferos, con un importante crecimiento de países no miembros de la OPEP como Brasil, Noruega y Guyana”, asegura la Agencia. La AIE califica además de “inédito” cómo EE UU se ha convertido en menos de una década en un gran exportador de crudo. “Esto se debe a la capacidad de su industria de fracking de responder rápidamente a los movimientos de precios impulsando la producción. EE UU representa el 70% del incremento en la capacidad global en 2024, añadiendo cuatro millones de barriles diarios. Esto sigue a un crecimiento espectacular en 2018 de 2,2 millones de barriles diarios”, continúa la Agencia.